lunes, 24 de junio de 2013

Leany Romay La investigación educativa un acto ético.

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD    NACIONAL EXPERIMENTAL
“RAFAEL  MARÍA   BARALT”
VICERRECTORADO  ACADÉMICO

 





La investigación educativa un acto ético.




Elaborado por:
Lcda. Leany Romay MSc.

Profesora:
Dra. Marleny Pinto





Doctorado en Ciencias de la Educación
Maracaibo, junio del 2013







Introducción
     El siguiente ensayo realizará un análisis sencillo sustentado por diferentes teorías referentes a la ética y valores inmersos en el ejercicio de la investigación educativa, el cual permitirá reflexionar en la importancia de la ética en la investigación educativa, visualizándola como la actividad primordial donde es necesario observar la conducta correcta dentro de la búsqueda del conocimiento, por lo cual se pretende profundizar acerca del componente ético en la investigación educativa. La integridad en el ser humano la cual orienta la conducta al tiempo que permite actuar de acuerdo a valores.

     El mismo ofrecerá un análisis  crítico de los distintos enfoques y posiciones que asume la ética en la investigación educativa. Es importante acotar que indagar  es una característica propia del ser humano, explicarse el porqué de los hechos o fenómenos. Y es que la actividad innata del hombre es la investigación;  pero ésta debe estar acompañada de una ética y valores. En ese sentido, para llevar la ética en la investigación,  sería importante tener una actitud no sólo correcta sino crítica y social, la cual se debe seguir para obtener un verdadero trabajo profesional de investigación. .

    Solo hay que introducirse en el conocimiento cotidiano, para conocer otras acepciones de ética, mas vinculadas a cada uno de los actos que se realizan cada día, en diferentes ámbitos de la vida. La ética concierne a todos, en la medida que todo el mundo se enfrenta con situaciones que implican toma de decisiones.  En este sentido se realizara una reflexión sobre las normas que los investigadores deben respetar para que sus actos o los resultados de los mismos, sean éticamente correctos.







La investigación educativa un acto Ético


 “El nuevo educador debe estar dotado de las capacidades éticas, pedagógicas y científicas que le permitan desempeñarse con calidad profesional frente a los problemas y exigencias del medio educativo “(El amauta).

     En la actualidad el bombardeo de información y conocimiento acompañado del deseo innato del hombre por acceder al conocimiento ha originado una discusión necesaria, paradigmática de cómo hacer investigación, por lo cual esto ha crecido dentro de las ciencias de la educación, entendiendo que la educación como ciencia está enmarcada en la concepción humanista y en las ciencias sociales.

     Sin embargo se puede inferir que la investigación educativa, no es sólo un acto técnico; se convierte en un acto responsable, donde deben existir normas, desde esta perspectiva, la ética de la investigación hay que planteársela como un subconjunto dentro de la moral general, aunque aplicada a problemas mucho más restringidos que la moral general, puesto que nos estaríamos refiriendo a un aspecto de la ética profesional.

     Antes de comenzar a reflexionar sobre la ética de la investigación educativa, empezaremos revisando algunas teorías, considerándola como la obligación de evidenciar una conducta correcta. Al respecto, Guédez (2002), señala que “la ética está presente en cada una de las conductas del ser humano” (p.51). Así pues, desde el punto de vista de la investigación, un acto ético es el que se ejerce responsablemente, evitando el perjuicio a personas.

     Del mismo modo la ética puede definirse como “ese conjunto de principios y normas morales que regulan las actividades humanas de acuerdo con la recta razón, de tal manera que es la primera entre todas las ciencias prácticas”. (Rodríguez, 2007, p. 2). Igualmente  la ética se entiende como la ciencia cuyo objeto de estudio es la moral y la acción humana, además, es un saber de integración que apunta principalmente a la obtención de logros fundados en acuerdos que generan responsabilidades (Martin, 2002). La ética nos enseña cómo comportarnos de una manera correcta ante otras personas así como en la sociedad donde nos desarrollamos, la ética juzga el comportamiento que el ser humano realiza de una manera consciente.

     En función de lo antes mencionado la investigación educativa se refiere a un proceso dirigido a ampliar la gama de conocimientos que se posee, lo cual incluye la resolución de interrogantes existentes en dicho conocimiento y que no pueden ser resueltas con los conocimientos previos del investigador. La ética en la investigación se relaciona con cumplir con nuestro trabajo como profesionales, siguiendo de este modo con los principios que demanda nuestro rol. En armonía a lo mencionado es necesario evidenciar honradez, amor a la verdad, modestia y la ciencia al servicio del hombre, para dar un gran paso al establecimiento  de un código de ética en la investigación educativa.

     La investigación educativa, como acción humana contiene un componente ético que la comprueba. “Ser ético es parte de un proceso de planeación, tratamiento, evaluación inteligente y sensible, en el cual el investigador busca maximizar los buenos productos así como minimizar el riesgo y el daño” (Sieber, 2001:25) En este sentido, la investigación educativa puede considerarse como buena, si las repercusiones producidas logran afectar la práctica al incrementar el conocimiento en la teoría educativa.

     De tal manera que McCulloch (2003) fortalece la idea de Carr estableciendo que la investigación educativa ayuda a debatir los supuestos y los valores que se han incorporado en tema de ampliar los conocimientos para mantenerse a la vanguardia del quehacer educativo. A través de esta recuperación y sistematización de hechos, se lograría, conformar la ciencia de la educación necesaria, acumular el conocimiento. De modo similar extender la idea de que la investigación educativa es una inversión con la finalidad de mejorar la calidad educativa. También propiciar la indagación de investigaciones rigurosas y relevantes; rigurosas para el logro de la teoría por medio del conocimiento y la relevancia relacionada con la demanda de los prácticos en la mejora de los productos.

Problemas éticos de la investigación educativa

     Cabe destacar que el ejercicio de investigar  tienen potencialmente el riesgo de generar conflictos, que permiten al investigador comprender sus responsabilidades con la ciencia, la sociedad, los estudiantes y consigo mismo (Smith, 2001), por lo cual es común observar en esta ardua tarea el reto que representa seguir algún principio ético sin violar algún otro, en esa situación, se espera ir en la búsqueda de una solución más viables. Lo que todos o la mayoría quieren o desean no siempre coincide con lo justo y bueno. (Camps, 2003:171). Se convierte en una situación donde se debe escoger entre el beneficio o riesgo individual, social o del uso del conocimiento.

     En algunas situaciones se refiere a violaciones de los derechos de las personas, basados en los principios de respeto, justicia y optimización de beneficios, principios que constituyen la base de la investigación ética en seres humanos. Si bien de estos principios han participado diferentes teóricos preocupados por el tema, sin embargo es notable que en estas relaciones están ausentes los marcos teóricos, la ideología, cuando es ella, en gran medida, la que marca las decisiones en los problemas de investigación que se generan, y que justifica las acciones de los investigadores en base a ellos.

     Tomando en cuenta que la ética es considerada, por muchos parte de la moral de un individuo, y por lo tanto una parte de ella es encargada del estudio de conductas morales que se vayan presentando. La ética toma una notable importancia, dado el alto nivel que va llevando algunos puntos fundamentales sobre la investigación educativa. Una de las medidas de protección existentes contra el comportamiento no ético se funda en la capacitación en los métodos de investigación, la ética y la propia experiencia práctica en la realización de investigaciones (Haggerty, 2004)

     La existencia de un conjunto de problemas éticos específicos surge de las nuevas formas de producción de conocimiento, y que llevan a reconocer su problemática existencia en la actualidad. Dentro de estos problemas se destaca la búsqueda desordenada de la competencia, con excelencia como meta a cualquier precio, la existencia de errores científicos generando retractaciones o retiro artículos publicados, los fraudes científicos, entre otros (Muñoz, 2008).

     Podemos considerar la ética como una disciplina que se pregunta directamente por las dicotomías entre lo bueno y malo, lo correcto o incorrecto. Esta se compone de principios morales, normas para el análisis de hechos. En lo que corresponde específicamente a la ética de la investigación, esta dirige su acción a la generación de objetivos, políticas, leyes y estándares que deben respetarse, ya que en ellas intervienen directamente seres humanos (Drane, 2004).

Principios y códigos éticos en la investigación educativa

    Dentro de la investigación educativa la ética viene a ser de gran utilidad práctica para el establecimiento de normas que deben ser entendidas, empleadas por los actores que se comprometen a desarrollar un acto investigativo educativo o de cualquier tipo. Desde la perspectiva educativa la ética de la investigación hay que plantearla como un subconjunto dentro de la moral general aunque aplicada a problemas mucho más restringidos que la moral general, puesto que nos estaríamos refiriendo a un aspecto de la ética profesional, es aquí donde se debe brindar confiabilidad de fuentes hasta haber realizado dichas investigaciones.

    En los últimos años con los cambios que se han dado en la sociedad, se han realizado diferentes códigos de ética y normas de actuación para la investigación educativa. En la mayoría destacan: la protección de los seres humanos, que el investigador dé a conocer su orientación y valores, que respete las condiciones de intimidad entre otros. Así pues, desde el punto de vista de la investigación, un acto ético es el que se ejerce responsablemente, evitando el perjuicio a personas, que a veces se realiza inconscientemente, por estar vinculado el daño a los métodos que el investigador utiliza para la consecución de sus fines.

     No obstante, Anderson y Ball (1978) han realizado diferentes códigos de ética y normas de actuación para la investigación educativa; como lo son la protección de los seres humanos, que el investigador dé a conocer su orientación y valores, que respete las condiciones de intimidad, entre otros. La formación ética de los investigadores de acuerdo a las ideas anteriores, en concreto debe:
  • ·         Construir el sentido ético en los investigadores en formación.
  • ·         Contemplar comunidades reflexivas que establezcan códigos de ética, en cuanto a pautas de actuación y decisión.
  • ·         Cuidar la coherencia entre los códigos de ética personal e institucional y la actuación cotidiana.
  • ·         Desarrollar al mismo tiempo que el pensamiento lógico, crítico y analítico, la voluntad de trabajar a favor de la formación humana desde una postura axiológica.
  • ·         Asumir que la ciencia y la investigación sólo tendrán significado si sólo están al servicio del hombre y especialmente de la promoción de su dignidad humana.
  • ·         Desarrollar al investigador educativo con el bien humano en como fundamento axiológico a través de la generación de conocimiento en educación, contribuyendo a la transformación profunda de las prácticas educativas concretas.
  • ·         Ampliar los márgenes de libertad para crear y para innovar, sin que esto implique destruir, aniquilar o alterar de manera negativa a la naturaleza, a la humanidad y a los sujetos.
     Los códigos éticos en la investigación permiten identificar el estatus profesional de la categoría del trabajo, estableciendo obligaciones, funciones, prácticas, etc., e intentar hacer explícito el ejercicio de la profesión de investigador educativo hacia el bienestar de la disciplina y de las personas a quienes está dirigida, por sobre cualquier consideración particular (Sandín, 2003). Todas las investigaciones realizadas en situaciones que involucran a seres humanos tienen una dimensión ética ineludible, y la investigación educativa no es una excepción.

    En lo referido a la ética absoluta, está guiada por principios morales de orden superior, con invariabilidad en el tiempo, en sus condiciones de aplicación, situacionalidad, conveniencia y personas. Este principio ético absoluto no permite grados de libertad para la justificación de medios, ni consecuencias de actos en investigación que puedan ser perjudiciales para los participantes, incluso si están a nombre de la ciencia, por el conocimiento o la seguridad nacional, en extremo.

     La sensibilidad a las cuestiones éticas en contextos de investigación permiten que estemos conscientes de nuestras prácticas, por lo tanto debemos cuestionar nuestras propias posiciones investigativas, considerando nuestras identidades (personales y profesionales), experiencias previas y preferencias (Hopkins, 2007), esto nos motivará al mismo tiempo a cuestionarnos acerca de la real contribución de la investigación que se lleva a cabo, y su efecto en la búsqueda de la transformación de la vida. Dicha cuestión no solo se reflejará en los códigos éticos que respetemos, sino también en el futuro legado histórico de nuestros trabajos, posicionándonos desde el supuesto axiológico sobre el real significado de la investigación educativa y la constitución de nuestra conducta como elemento definitorio de opciones éticas.




Conclusiones

     En conclusión el proceso de la investigación educativa debe contar con participantes con principios que generen confianza y privacidad para todos, en cuanto al conocimiento se debe asumir el conocimiento y el criterio de verdad, como construcciones sociales contienen un indisociable compromiso ético, tanto para quien lo produce, como quien lo expresa y difunde. 

     Por lo que es necesario reflexionar profundamente sobre las repercusiones morales y sociales para no perder la orientación de que la ciencia es un medio no un fin; sin privilegiar los beneficios inmediatos sobre el bienestar de la humanidad. Significar la investigación en función de las repercusiones y el beneficio al sujeto y la sociedad.  Por lo tanto el investigador tiene la responsabilidad de generar conocimientos, la autonomía del conocimiento dependerá de determinadas condiciones culturales y sociales.

     No obstante se concibe el conocimiento como orientado hacia la construcción de la comprensión humana y no como una mera abstracción o aportación de elementos axiológicamente neutrales para la construcción del campo de la educación. Desarrolla al mismo tiempo que el pensamiento lógico, crítico y analítico, la voluntad de trabajar a favor de la formación desde una postura axiológica.

     En función de esto la investigación educativa conlleva  a la transformación profunda de las prácticas educativas conservando la libertad humana para todos los involucrados en los procesos de investigación. Partir del respeto y la igualdad mínima compartida, reconociendo a los demás como personas libres y con una dignidad propia.




Referencias Bibliográficas


Anderson y Ball (1978)  Ética económica y social. Teorías de la sociedad justa.Barcelona, Paidós, pp. 150.

Banks, Sara (1997) Ética y valores en el trabajo social, Barcelona, Paidós, pp. 208

Camps, V. (1998). La escuela ante el reto del saber práctico. Infancia y aprendizaje.82, 65-75.

Camps, V. (2003). La enseñanza de los valores: Qué, como y quien.Infancia y Aprendizaje.82, 103-107.

Morin, E. (2006). El método. El conocimiento del conocimiento (5ª Edición). Madrid: Cátedra.

Sanchez, C.(1997). Dilemas éticos de la investigación educativa. Revista de Educación.312, 271-280

Sandín, M.P. (2003). Investigación cualitativa en educación: Fundamentos y tradiciones (1ª Edición). Madrid: McGraw-Hill/ Interamericana de España.

Opazo, H. (2011). Ética en Investigación. Desde la revisión histórica hacia la formación para la construcción del sentido ético. REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación.

Universidad Nacional Experimental “Rafael María Baralt” (2005) Normas para la elaboración y presentación de Informes de Investigación. Cabimas. 

Páginas web

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Jiménez García, S.A. (2008). La ética profesional en la investigación educativa, un asunto de oportunidades y de competencias académicas. Revista Iberoamericana de Educación, 46/4, 1-10. Recuperado de sitio www.rieoei.org/deloslectores/2307AliriaJGv2.pdf
Leonor Buendía Eisman. La Ética de la Investigación Educativa, recuperado el día 19 de junio del 2013 de http://www.uhu.es/agora/version01/digital/numeros/01/01articulos/miscelanea/buendia.PDF 

Martin(2002). Ética e investigación educativa. RELIEVE, 6 (2). Recuperado del sitio http://www.uv.es/RELIEVE/v6n2/RELIEVEv6n2_2.htm

Rodriguez, L. (2007). La investigación educativa y su componente ético. Hallazgos, 5, 59-71.Recuperado del sitio http://www.usta.edu.co/otras_pag/revistas/hallazgos/documentos/hallazgos_5/produccion_conocimiento/3.pdf




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